—Pero, y perdona que te interrumpa, ¿por qué siempre, no sé, metes la pata el veinte de marzo? Como sin falta.
—¿De qué estás hablando? No sé a qué te refieres. Quiero decir que un lío es demasiado. No hice mucho, sólo pensar en mi hijo y, como, algo importante siempre está programado en ese día. No es mi culpa ni nada. ¿Y cómo sabes que esto...
—¿El veinte de marzo? ¿La fecha prevista de parto de Noah? — Juana tenía una mirada soñadora, cortando el inesperado y adorable error de réplica de Xav