Amanda cerró la puerta de su casa con una sonrisa enorme que no podía borrar.
El día había sido perfecto, más que eso, había sido uno de los mejores días, uno de los más esperado para ella.
Sentía una felicidad profunda, como si todo encajara por fin, como el destino empezara a sonreírle, quizás la venganza no era buena… pero en ese momento lo estaba disfrutando como nunca.
—Solo estoy devolviendo el golpe—se echó a reír, su sonido extendiéndose por toda la casa.
Ya Andrew no estaba, se había id