La luz del sol se filtraba a través de las cortinas de seda, bañando la estancia en un suave resplandor dorado. Kyra acarició lentamente su abultado vientre, mientras desempacaba sus cosas en la lujosa casa que ahora sería su hogar.
No podía negar que extrañaba la mansión, aunque la casa no estaba nada mal. Hace mese si alguien le hubiera dicho lo que su vida cambiaría después de una rutinaria Cira con el médico, nunca hubiera creído que todo esto le pasaría.
Desde un inicio su embarazo había