Isabella
Sus manos aprisionaron mi cintura, me elevó sin mayor esfuerzo dando un apretón que me robó un gemido desde la garganta. Me dedos se aferraron a su camisa dejando que su lengua se abriera paso en mi cavidad.
Bajó hasta mi trasero ahuecando mis muslos para subirme a su caderas en lo que el beso subió de tono. Atrapó el nacimiento de mi cabello llegando a mi barbilla que rastrilló con los dientes, al mismo tiempo que los cordones de la parte frontal en mi vestido fueron soltados. Perdida