Aiden.
Sin perder tiempo entramos al edificio, una salón extenso en el cual se celebraba la jubilación de un hombre que ni siquiera conocía, pero que Jerónimo sí porque de otra manera no estaría en este sitio.
Lo sentí de ese modo, todos con copas en las manos mientras nosotros entramos con varios oficiales preguntando por el festejado.
__ Con su hijo en aquella mesa. - señaló uno de los meseros. El detective avanzó entre los invitados a ese lugar, pero solo estaba un hombre hablando con una m