Capítulo 40.
Isabella.
Sus caras cambiaron significativamente soltando una bocanada de aire a modo de alivio.
__ Dime cómo está, que me estoy volviendo loca, George. - me cansé de esperar. Había vivido un infierno pensando en poder perderlo y con un silencio de parte de ellos dos, por poco me ahogué.
__ Está inconsciente, pero respira con normalidad. Aunque debemos llevarlo a que lo revisen para descartar cualquier cosa. - me dijo George calmando mi respiración. - Vamos al auto, lo llevaremos a una clínica