Janeth miró fijamente a su hermano y aprovechó su vulnerable postura en el borde de la cubierta mientras se agachaba para recoger el bote para poner un pie en su trasero y empujarlo al agua. Sin mirar atrás, cruzó el muelle. Ray la siguió hasta el coche.
Pasó una mano por el tronco rayado mientras ella le explicaba lo sucedido.
—Puedo arreglar esto —dijo después de unos minutos—. Estoy más preocupado, por el camión. ¿Por qué diablos alguien haría eso?
Janeth se encogió de hombros, sin querer co