Había pasado una semana desde que las hermanas se encontraban en el penthouse. Durante esos días, Daniela se había dedicado a enseñarle a Gabriela cómo vestirse y comportarse. Su intención inicial había sido llevarla ese mismo día a la mansión, pero terminó posponiéndolo. Aun así, avisó que su hermana comenzaría a trabajar allí.
También se encargó de transformarla con maquillaje, procurando que el parecido entre ambas no fuera tan evidente. Aunque, en el fondo, eso poco le importaba. Su verdade