El ginecólogo se marchó después de darme la buena noticia de mi posible salida y los hombres se marcharon con él para hablar al respecto. Por lo que, Gabriela Delacroix fue quien se acercó a mí para acompañarme como mi madre debió hacerlo ahora.
— Que bueno que ya tengamos claro qué será. Así podremos adecuar su habitación. Aunque, tenía la sospecha que era niño, necesitaba confirmarlo.
— ¿Tenía la sospecha?
— Los Delacroix llevan más de cinco generaciones siendo sólo hombres. Esta, sería la o