Narra Alessandro
El trago me sabía a agua y no había algún licor que pudiera sentirse tan fuerte, al punto de superar el sinsabor que siento debido a mi madre y por más que quiera decir que tomo buenas decisiones, llamar a mis amigos, era un ejemplo de lo estúpido que era. En parte, mi madre tenía razón, soy un idiota.
— Ya, Alessandro, dime que el rumor no es cierto — pide Greg, socio de la firma donde Kim hacía sus prácticas y uno de mis mejores amigos.
— Esto es demasiado gracioso — Se burl