La tranquilidad de sus cuerpos cargados de sensaciones que se concentraban en sus entrepierna, habían cesado gracias al orgasmo. Se sentía bien, Alessandro se sentía relajado, pero Kim no. Aún no y por ello, se levantó de la cama dispuesta a asearse un poco mientras dejaba que el hombre en la cama, pudiera recuperar fluidos.
— ¿A dónde vas? — pregunta Alessandro aún acostado en la cama.
— Voy a asearme un poco mientras te recuperas.
— ¿Mientras me recupero? — pregunta Alessandro sorprendido, m