Narra Kim
Su susurro fue hipnotizarte. Sabía lo que había dicho y cuán peligrosa podrían ser sus palabras. Pero mi cuerpo se enfocó más en su voz ronca que erizaba mi piel y fue por ello, que gire mi cuerpo y lo bese.
Anteriormente, había escuchado que la mejor forma de callar a alguien o evitar decir algo que no sentía, era besarlo. Lo cual, me encantaba; besarlo. Hoy lo había probado y me había encantado hacerlo.
Por eso, bajo la calma del clímax que habíamos experimentado, lo besé hasta que