Narrador Omnipresente
La sola mención de la actividad, causaba un hormigueo lento por el cuerpo de Kim, quien no todo el tiempo, pensaba en sexo. Pero, para Alessandro, el deseo seguía constante allí y más, cuando no habría interrupciones. Aunque, poco le importaba esas al lujurioso Alessandro Delacroix.
— No creo que sea buena idea. Aquí, podríamos despertar a Asher.
— Podemos bajar.
— ¿Y dejar a Asher solo? Me daría miedo y más aun estando en está oscura noche sin luna iluminando mucho el luga