Niego ante las palabras de mi esposo y avergonzada de mirar al pequeño lleno de barro, me limpio y lo limpio después a él, para llevarlo hacia el lugar donde está su padre. Allí, observó al hombre que ha construido una plataforma, donde se esfuerza por amarrar la madera con algo que parece lo que tarzán usaba para columpiarse.
— ¿Sabes lo que haces?
— No sabemos que animales hay y la mayoría, cazan lo que está a su alcance. Por lo que, es mejor que tengamos una casa alta. Para el techo, voy a us