La rabia invade a Yocelyn, quien se niega a darse por vencida. Pero, a nadie le importa cuando comienza a levantarse. Ya que, la familia Delacroix, se abrazan entre sí mientras sus hombres, toman a la mujer para que no se atreva a atacarlos.
— Esto no ha terminado, Alessandro Delacroix. Aún después de muerta, tu final será el mismo: ver morir a todos los que amas.
— Háganlo — ordena Alessandro y de inmediato, inyectan el chip en su pecho.
— ¿Qué me hiciste? — pregunta Yocelyn molesta.
— Nunca h