Quería buscar algo que me dijera que es producto de mi imaginación, porque es básicamente imposible que hagan tantas cosas en menos de diez minutos que tarde en cambiar mi ropa y arreglar mi maquillaje.
Simplemente, es imposible. Pero, Lucía me toma del brazo, haciendo que confirme que no es un sueño o producto de mi imaginación.
— Vamos, amiga. Es momento de dar este paso. — murmura Lucía y yo la observó seria.
— Debes estar loca.
— La loca eres tú que crees que esto es innecesario, ya tienen