Narra Kim
El tiempo pasa y por increíble que parezca, me quedo dormida. Toda la tensión que había experimentado durante el rescate, desapareció por completo después de haberme aseado y alimentado a mi pequeño que, ajeno a todo lo que sucedía, se quedó profundamente dormido.
— Me alegra que hayas podido descansar — dice Alessandro cargando al pequeño que se entretiene con su perfectamente cuidada barba.
— ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me dormí? — pregunto desorientada y más, porque el avión