Lena abrió los ojos de golpe. Un fogonazo de imágenes de la noche anterior le asaltó la mente. No tenían un orden cronológico, eran manchas borrosas.
Recordó estar en el ascensor con Alán. Después, la sonrisa burlona que Harper le dedicó antes de abrazarla. El tono de voz dulce y falso que usó cuando la felicitó por su compromiso. La silueta de su madre con el reflejo de angustia en los ojos. La cara inexpresiva de Leonardo de pie junto a la columna. También la manera en la que su prima lloró