Capítulo 101

Lena salió del juzgado. El sol le pegaba en la cara, pero no sintió calor.

Alán caminaba a su lado. No la tocaba. No le hablaba. Solo quería estar ahí. Acompañarla.

—Déjame llevarte a casa —le pidió él en voz baja.

—No —respondió Lena, con la voz plana—. No quiero dejar mi auto aquí.

—No te preocupes. Enviaré a alguien por él.

Ella quiso negarse. Quiso decir que no necesitaba su ayuda. Pero las palabras se le atascaron en la garganta.

—Está bien —tomó una bocanada de aire.

Subieron al auto de A
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App