Veinticinco minutos antes...
Ignacio estaba contra la espada y la pared. Después de leer ese resultado sabía que ahora las cosas se le iban a complicar más y por esa razón había decidido esconder ese papel en la caja fuerte de su mansión.
—Malak... ¡Malak! ¿Será que puedes venir rápido a mi oficina?
Ella llegó rápidamente al lugar. Estaba más calmada. Pero todavía había evidencia de su reciente llanto por medio de sus pómulos. Ignacio le hizo señas para que se sentará y espero de manera pacient