—Yesenia, ¿Te encuentras bien?
Ariadne se levantó, mirando como el rostro de su hermana mayor se mantenía lleno de seriedad a la espera de una respuesta. Ariadne estaba confundida.
—¿Te vas a quedar callada o me vas a explicar lo que pasó?— Yesenia elevó una de sus cejas y comenzó a caminar de un lado a otro de esa sala.
—¡Pero qué quieres que te diga!
—¡Ariadne! ¿Cuándo pensabas decirme lo que pasó en la feria?
Ariadne sintió una chispa de alivio al escuchar esa pregunta. Por un momento pensab