Clarisse está sorprendida de ver lo mucho que ha cambiado. Ya no era aquella mujer inocente que había conocido. Ahora era una completa loca y sanguinarea.
—¡No me pongas una mano encima!
En medio de su distracción Daphne Denver le devolvió el golpe. Camila totalmente asustada y confundida corrió detrás de ella.
—¿Te has vuelto loca?— Ariadne trato de ir hacia Daphne. Pero está última le mostró un cuchillo.
—No dudes de mi capacidad para usarlo. Por ahora he fallado.— Sonrió con malicia, —Pero