—¿Por qué tendría que saber yo algo del asesinato de ese mujercita?— Ignacio contestó de manera grosera, —¡Fuera de aquí! Tengo cosas más importantes que hacer.
—No me pienso mover de acá hasta que me aclares las cosas, Ignacio.— Ariadne elevó la vista, —¿Puedes contestar la pregunta? No te estoy acusando, solamente necesito saber si sabes algo.
—Yo no sé nada de ella. No puedo decirte ni siquiera quién la mató, simplemente porque no tengo ni la menor idea de quién lo hizo.— Él la miró fijam