—¿Crees que puedes generarme miedo por el simple hecho de estar con un arma de fuego en manos?— Verónica observó el arma en la mano de Ignacio sin ninguna clase de preocupación o temor, —¿Por qué no dejas de perder el tiempo y te sientas para hablar como personas civilizadas?
Ignacio bajo el arma. Sin embargo, nunca cambió su semblante malhumorado y tomo asiento en su puesto de trabajo a diario. Verónica estaba sonriente y de inmediato bajo los pies del escritorio.
—No olvides que todavía te t