Capítulo 113.
Entró al baño y cerró la pesada puerta de un portazo, caminó directo al lavamanos, abrió el grifo al máximo y se echó abundante agua helada en la cara.
Apoyó ambas manos en los bordes de la encimera y se miró al espejo. Estaba respirando con mucha dificultad. Las gotas frías le resbalaban por la mandíbula tensa y el cuello.
Trató de calmarse. Cerró los ojos con fuerza, buscando alguna imagen, algún sonido de la noche anterior.
Pero por más que rebuscaba en cada rincón oscuro de su memoria, nada