POV de GIORGIO
Salí de la habitación con su maleta en la mano y la encontré en el pasillo, abrazando con fuerza sus artículos de aseo, como si fueran su única salvación.
Tuve que contener una sonrisa.
Era evidente que no tenía idea de adónde ir, así que no tendría más remedio que hablar conmigo.
Me lanzó una mirada fugaz y la apartó en cuanto me acerqué.
—“Entonces… ¿adónde vamos?” —preguntó al fin, probablemente incómoda por la forma en que la observaba.
Era difícil no hacerlo.
No decía absolu