Era un nuevo día, por lo que Karen despertó temprano como siempre lo hacía cada día y se empezo a preparar para ir al trabajo.
- Buenos días – saludo Helena con una gran sonrisa.
- Buenos días – contesto Karen mientras terminaba de acomodar sus cosas para salir.
- Hija ¿A dónde vas?
- Al trabajo – menciono mientras acomodaba su bolso para girarse y salir de su habitación.
- No puedes.
- Madre llevo días sin ir y…
- Y nada, vas a pasar los días que necesitas para descansar por lo del desma