Era una hermosa noche, la luna reinaba en el cielo en compañía de las estrellas y unas pocas nubes; un cuadro perfecto para alguna mágica velada para la mayoría de las personas, pero para otros era el cuadro ideal para poder charlar a gusto sobre un gran negocio.
En las afueras de la ciudad, muy cerca de la costa se podía encontrar una hermosa mansión con exquisita arquitectura renacentista, la cual contrastaba con el paisaje marino de fondo acompañado con algunos árboles y diversas flores que