7. Capítulo
No encontré rastro de Axel y sus amigos cosa que mis amigas me aclararon diciendo que en cuanto el salió del privado sé fueron de Avalon rápidamente, no podía sacar a ese hombre de mi cabeza, sus ojos azules me perseguían como mi sombra.
Me encontraba en mi casa vestida con una camiseta de Oliver mientras jugábamos a un juego de mesa con Deborah y Alexa en el cual dejadme decir que no podía parar de reirme.
Con razón Deborah dejó la universidad, con poco no sabia dividir por dos cifras.
—