Abandonó la habitación, necesitaba tener sexo ahora mismo y Rachel no se lo iba a permitir. Conseguir a alguien ahora no iba a ser posible, tomó su celular y llamó a Ariana, quién no tardó en estar sentada sobre él. Estaba mas feliz porque la había llamado para calmar sus ganas de coger.
—¡Kilian!
Grita ella del placer al sentirlo meterse en ella con brusquedad, aumenta el volumen de sus gritos para que Rachel pueda oírlos, pero no esperaba que Kilian le cubriera la boca.
—¡Cállate! Detesto que