Mariana miró a su abuela con una expresión pensativa, quería rechazar, pero no sabía cómo empezar.
Los demás a su alrededor asintieron con la cabeza y dijeron: —El Ganoderma realmente nos ha ayudado mucho, señorita Chávez, ¡usted debe agradecerle!
—Sí, gracias a ese Ganoderma nuestro proyecto de investigación ha avanzado, ¡definitivamente hay que darle las gracias!
—¿Lo has oído? Este es el deseo de todos —bromeó Lorena con Mariana.
Mariana asintió y sonrió.
Ella lo había escuchado.
Cuando salie