Lorena obviamente no estaba interesada.
Esto entristecía mucho al abuelo.
Mariana tuvo que ayudar a su abuelo: —Abuela, es una hierba muy rara.
Al oír esto, Lorena entrecerró los ojos con curiosidad.
¿Hierba?
Si se trataba de una hierba, entonces Lorena sí estaba interesada.
Sancho no pudo evitar exclamar: —Pequeña, ¿ves? A tu abuela le interesa más la hierba que cualquier otra cosa, ¡incluso más que a mí!
Mariana soltó una risita y se comió unas patatas fritas.
Al saber que se trataba de una hi