Mariana admitió que le hizo gracia el '¡bah!' de Yolanda.
Era evidente que Yolanda no tenía una buena impresión de Jacob. Su actitud estaba llena de desdén.
Pero ahora Yolanda estaba aún más disgustada consigo misma.
Se sentaba sola en una esquina, agarrándose el cabello y con una expresión de consternación, luchando contra sus propios pensamientos.
—¿Por qué besé a Jacob?
—Con tanta gente en el bar, ¿tenía que besar precisamente a Jacob?
—¡Qué vergüenza, ¿por qué él?!
Mariana se acercó y le dio