—¿No vas a seguir pujando? —preguntó Yahir.
—No, ya no.
Si Luis ofrece directamente dos millones, ¿para qué quedarse aquí?
—Yahir, es posible que volvamos tarde —suspiró Mariana con seriedad.
Se encontraron con Walter, quien los observó mientras se alejaban.
Mariana le pasó el abrigo a Yahir. El tatuaje de mariposa captó la atención de Walter.
Ella se quitó la máscara y la dejó en una bandeja que llevaba un camarero, luego se quitó los tacones, visiblemente molesta.
Walter levantó las cejas y pe