Mariana se quedó sin palabras por completo: También era ella.
—¿Quién ocupó el similar puesto de Jimena?
Mariana: ...
Ellas dos eran vistas como tontas en cirugía cardíaca, más por su belleza que por su capacidad.
Mariana: —Director Pizarro, mejor no te pongas a razonar.
De lo contrario, él la habría condenado. Todo parecía apuntar hacia ella, esto era muy complicado.
Mariana se apoyó en su mano y suspiró profundamente: —Ni siquiera puedo dormir bien en un fin de semana.
—Entonces, ¿qué tal si t