Aquel hombre levantó la cabeza y justo las vio.
—Es Jacob —dijo Mariana, levantando una ceja.
Jacob les saludó con la mano y sonrió: —Hola.
Yolanda asintió levemente hacia Jacob, a modo de saludo.
Jacob, por su parte, miró detenidamente a Yolanda antes de desviar la mirada.
—¿Señor Díaz, también asistes a este tipo de eventos? —Mariana inclinó la cabeza.
—Normalmente no vengo. Hoy vine por un asunto —dijo Jacob sonriendo, muy sociable.
Mariana no tenía intención de preguntar más, pero él mismo l