Tobías nunca fue de hablarle fuerte, pero su actitud hoy era particularmente dura.
Por lo visto, el hecho de que Mariana no se hubiera logrado divorciar les generaba mucha ansiedad.
—Papá, ¿puedo no ir? Te juro que me divorciaré de Walter —suplicó en voz baja.
Al no responder, Tobías estaba rechazando su propuesta.
—Pero yo y Walter aún estamos casados, ¿a él no le importa? —preguntó ella, sacando otra excusa.
—No, no le importa —respondió Tobías con firmeza.
Mariana suspiró frustrada.
¿Ese tip