Por la noche, el cielo estaba lleno de estrellas.
Mariana regresó a casa emocionada, cargando una gran cantidad de bocadillos, como una niña celebrando la Navidad.
Tobías, quien estaba tranquilamente tomando té, se llenó de curiosidad al ver a su hija comiendo papas fritas con su adorable pijama en la sala.
Rara vez veía a Mariana tan relajada, y la escena resultaba bastante extraña.
—¿Qué te pasa? ¿Ganaste la lotería? —Tobías, curioso, la miró de arriba abajo y preguntó— ¿Tienes alguna buena no