Mariana, llena de curiosidad, siguió los pasos de ellos, y sin querer escuchó a uno de los guardias de la prisión decirle al médico con tono serio: —Este prisionero es el responsable de un gran caso, así que pase lo que pase, deben salvarlo.
Dicho eso, él se alejó hacia un rincón para hacer una llamada, susurrando: —Sí, es el número 2823, el principal acusado en el caso de secuestro de Walter.
Al oír eso, Mariana sintió un fuerte vuelco en su corazón. Miró discretamente al guardia y luego se ace