Al día siguiente...
Mariana hojeaba los expedientes médicos cuando escuchó a Yolanda preguntar por los auriculares: —Oye, ¿oíste hablar de la fiesta en el crucero del próximo mes?
—Sí, lo oí —respondió ella en voz baja, sin levantar la cabeza. Hoy había elegido una blusa rosa para combinar con su bata blanca, dándole un aspecto profesional y dulce a la vez.
—El año pasado asistí con uno de los organizadores. Solo puedo decir... que es un asco.
Mariana soltó una risita.
El mundo de los ricos nunc