2823 levantó bruscamente la cabeza y se encontró con los profundos ojos de Walter.
Walter lo miraba impasible, pero en su corazón había una extraña sensación de nerviosismo.
En ese instante, el nombre que pasó por su mente no fue Jimena, sino Mariana.
Deseaba con todo su corazón que fuera ella, pero también le aterraba la idea.
—¡Piénsalo y dime quién era! —gritó Walter con una mirada peligrosa.
2823 bajó la cabeza, con las manos temblando incontrolablemente sobre sus piernas.
Él fue el autor in