Era un gran personaje en Yacuanagua, y ahora estaba tan obediente haciéndole de asistente a Yolanda. Realmente era algo curioso.
Yolanda lo miró varias veces; Jacob estaba hablando con la gente afuera.
—Ella tiene que filmar más tarde, así que esperen a que termine para tomarse fotos con ella —dijo Jacob, preocupado de que Yolanda se distrajera firmando autógrafos y posando para fotos, y perdiera el enfoque.
Jacob se recargó contra la pared, deseando encender un cigarro. Al buscar en su bolsillo