—Entonces, pídeme por favor, y veré si mañana me animo a llevar a Yolanda —Jacob, con las manos en los bolsillos y una actitud despreocupada, caminaba al lado de Walter.
—¿De verdad piensas que me vas a hacer rogar? —Walter lo miró de reojo y no pudo evitar reírse.
—Nunca he visto a Walter pidiendo algo, excepto cuando se trata de Mariana —Jacob soltó una risa.
Imaginar a Walter rogándole le hacía pensar que no podría dormir esta noche de tanto reír.
—Tsk, tsk, Jacob. ¿Cómo te atreves a pedirme