Walter, por su parte, se mantenía tranquilo, mirando su celular.
Óscar no sería tan tonto como para incomodar a Mariana. Si volvía a meterse con ella, Walter no dudaría en hacer que pagara las consecuencias. Con un simple Óscar, si se atrevía a seguir arrogante, lo haría pagar caro.
—Óscar se está portando bien, incluso nos compró la cuenta —comentó Mariana con desgano.
Yolanda se apoyó en el hombro de Mariana mientras revisaba su teléfono. Su agente le había enviado un mensaje preguntándole cuá