Yolanda escuchaba atentamente a Mariana, sintiendo un profundo dolor por ella.
Mariana había pasado por tantas dificultades. Debería ser la persona más feliz del mundo; tenía una familia envidiable y un esposo perfecto, pero al final todo se volvió tan trágico.
Yolanda no quería decir nada; solo deseaba abrazarla. De repente, se acercó y rodeó a Mariana con los brazos. Mariana levantó la mirada, sus pestañas temblaron. ¿Qué sucedía?
Yolanda bajó la cabeza y escondió su rostro en su hombro. —Mari