Era de papá.
Tobías: [Vi que saliste a divertirte, cuídate.]
Mariana sonrió; su padre siempre estaba pendiente, incluso de las noticias.
Se dio la vuelta en la cama y justo en ese momento, Yolanda salió de la ducha. Se subió a la cama y abrazó a Mariana.
—¡Ah, Mari! ¡Cuánto tiempo sin poder quedarme así a tu lado, compartiendo la cama! ¡Te he extrañado, mi amor!
Mariana la miró con una sonrisa cómplice. ¿Sabían sus admiradores lo buena que era en hacerse la mimosa?
Mariana le dio un pequeño toqu