Mariana, sintiendo la culpa, temblaba ligeramente con la mandarina en la mano y masculló en voz baja: —Dije que, ¿Walter también vendrá a celebrar la festividad con nosotros, está bien?
Lorena dejó las cosas sobre la mesa y se sentó en el sofá, preguntando: —¿Qué pasa? ¿No tiene familia propia?
Mariana se atragantó; esa pregunta era demasiado aguda.
—¿Lo expulsaron de la familia Guzmán? —Miró a Mariana de reojo, con una presión muy fuerte, casi feroz.
Mariana no se atrevía a hablar, pero tenía q