Catalina detuvo sus pasos, mirando a Tobías con furia creciente en sus ojos. Se acercó y le dio un golpe en el brazo.
—¿Así me hablas?! ¿Qué significa esto? ¿Te sobra? ¡Viene una visita a casa y mira tu actitud! ¿Te atreves a mirarme así? ¿Olvidaste quién manda aquí?
La voz de Catalina no era baja. Mariana, desde la sala, pudo escucharla. Alzó la vista hacia la cocina, pero la distancia le impedía ver lo que ocurría.
—¿Están discutiendo? —preguntó Walter en voz baja.
—Probablemente solo están ri