Mariana miró la hora. Se había despertado mucho más rápido de lo que esperaba; parecía que solo había sido una herida superficial, sin más problemas.
—Pero ahora no tengo tiempo, ¿está tu papá contigo? Cuando tenga un rato, iré a verlo, ¿te parece?
Felipe guardó silencio por un momento y luego dijo: —Papá dice que sí. Está muy débil y el médico no lo dejará salir del hospital.
—Está bien, entonces cuando tenga tiempo iré con el tío. Cuida bien de tu papá y si necesitas algo, no dudes en llamarme