De repente, todo quedó en silencio. La asistente pequeña no se atrevió a preguntar más. Con solo escuchar a Mariana, quedó claro lo insatisfecha que estaba con Walter.
Mariana estaba concentrada en su trabajo, pero al recordar el mensaje de Tobías, no pudo evitar suspirar. Como era de esperar, al salir del trabajo esa noche, se encontró con Tobías esperándola en la puerta. Esto demostraba cuán preocupado estaba su padre de que ella volviera a estar con Walter. Pero no era solo Tobías quien había